Una periodista de The Verge se ha tatuado en Londres sin agujas ni dolor gracias a los parches Microdot de la biotecnológica CipherX. Cada parche, del tamaño aproximado de una moneda de 25 centavos, contiene 112 microrrejillas biodegradables que depositan pigmento en las capas superiores de la piel en cuestión de segundos. El proceso, aplicado por el consejero delegado Ferdinand Kohle en un estudio ubicado en una antigua estación de ferrocarril, resultó indoloro y sin sangrado incluso sobre una zona sensible como la cara interior del codo.
El tatuaje se revela al retirar el parche y se oscurece durante las siguientes 48 horas, aunque cinco días después la periodista seguía percibiendo una leve granulación de puntos en lugar de una línea continua. El catálogo actual ofrece unos 15 diseños, exclusivamente en negro, con un diámetro máximo de 15 milímetros y sin posibilidad de personalización.
CipherX, que presenta su tecnología como la primera versión comercial de los parches de microrrejillas investigados desde al menos 2022, trabaja en incorporar más colores, incluido un tinta invisible reactiva a la luz ultravioleta, y un tamaño mayor. La compañía prevé lanzar kits domésticos en una lata metálica del tamaño de la palma de la mano, aunque todavía no ha facilitado una fecha concreta. Por ahora, los tatuajes solo se ofrecen en eventos puntuales en Londres con personal que verifica la edad, al precio de 50 libras (unos 66 dólares).
