La biología podría no ser cuántica, pero su matemática sí

Fuentes: Biology Might Not Be Quantum, but Its Math Is Quantumlike

Gregory Scholes, químico de la Universidad de Princeton, argumenta que la biología no depende de efectos cuánticos genuinos, sino de redes complejas de objetos clásicos que imitan matemáticamente el comportamiento cuántico. Aunque la coherencia cuántica explica la alta eficiencia de la fotosíntesis, Scholes sostiene que la vida imita estas propiedades para lograr funcionalidad sin necesidad de estados cuánticos reales. Este enfoque, respaldado por investigaciones recientes de Scholes y colaboradores, sugiere que la evolución ha optimizado sistemas clásicos para replicar la lógica de la mecánica cuántica. Expertos como Markus Müller de la Universidad de Viena y Sabre Kais de la Universidad Estatal de Carolina del Norte confirman que los sistemas clásicos pueden recrear aspectos clave de la información cuántica. Este debate contrasta con la visión histórica de Niels Bohr y Pascual Jordan, quienes exploraron la conexión entre la indeterminación cuántica y la vida. Mientras que el túnel cuántico en enzimas es un fenómeno breve y inevitable en la química, la biología busca mantener la coherencia cuántica lo suficientemente larga como para usarla como recurso. La distinción entre 'cuántico' y 'cuántico-like' redefine los límites de la biología cuántica, desplazando el foco de la física subatómica a la ingeniería de sistemas complejos.