La bahía de Cádiz, ante el dilema de invertir ahora o imitar el muro de Venecia

Fuentes: La bahía de Cádiz se debate entre actuar ya o esperar al muro veneciano

El mayor humedal salino de influencia mareal de España, en la bahía de Cádiz, se enfrenta a un avance del mar de unos tres metros anuales en puntos como el sur de Puerto Real, según cálculos de la Universidad de Cádiz. La degradación, que ya acerca el agua a menos de 200 metros de las primeras casas, se ha agravado por el abandono del 80% de las salinas —de 160 en los años setenta quedan solo cuatro artesanales— y por la falta de coordinación administrativa para mantener las "vueltas de afuera", diques blandos que durante siglos frenaron mareas y temporales.

La comparativa con Venecia es directa: el sistema MOSE, de 6.000 millones de euros, se ha activado 108 veces en cinco años y 30 en los primeros dos meses de 2026, una frecuencia que amenaza con asfixiar la propia laguna. La Alianza Bahía Azul estima que el nivel del mar subirá entre 55 y 70 centímetros, lo que pondría en riesgo a los 94.000 habitantes de San Fernando, población situada bajo el nivel del mar cuyo principal escudo es este parque natural protegido.

Salineros, acuicultores, científicos y ecologistas coinciden en el diagnóstico y piden una intervención mucho más modesta y quirúrgica que el MOSE: muros permeables a la marea que rescaten la ingeniería tradicional y preserven el ecosistema. La cuestión de fondo es decidir si se actúa ahora, cuando el costo es bajo pero el riesgo aún difuso, o se espera a que el daño sea nítido —y mucho más caro de revertir.