La Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF) ha declarado un "incidente mayor" por un ciberataque contra uno de sus sistemas, una clasificación formal que obliga a notificar al Congreso en el plazo de una semana, según la ley federal. La ATF explicó que el sistema afectado es independiente de la red principal de la agencia y contiene información sensible, incluidos datos sobre los objetivos de investigaciones en curso, según declaró un portavoz a medios estadounidenses. La banda de ransomware Qilin ha reclamado la autoría del ataque en su sitio de filtraciones, aunque no ha aportado pruebas como muestras de los datos sustraídos. Qilin opera bajo un modelo de "ransomware como servicio", alquilando sus herramientas a afiliados a cambio de una parte de los beneficios. Entre sus víctimas anteriores figuran el grupo mediático Lee Enterprises y el laboratorio de patología británico Synnovis. Un "incidente mayor" se define legalmente como aquel ciberataque con potencial para causar un perjuicio demostrable a la seguridad nacional o a intereses estratégicos de EE. UU. La ATF se suma así a otras agencias federales que han declarado incidentes mayores en los últimos años, como el Servicio de Marshals en 2023 —también víctima de un ataque de ransomware— o el FBI, cuyo sistema de vigilancia fue vulnerado a principios de 2026, exponiendo los teléfonos de objetivos bajo seguimiento federal.
