La Asociación Médica Americana (AMA) ha emitido una resolución oficial que clasifica la miopía como una enfermedad, marcando un cambio significativo en el enfoque de la salud visual. Esta decisión busca elevar la condición de simple defecto refractivo a una patología que requiere atención médica formal, especialmente ante el aumento global de la miopía. La clasificación implica que los profesionales de la salud deben abordar la miopía con el mismo rigor que otras enfermedades crónicas, priorizando la prevención y el manejo de la progresión. Este movimiento responde a la creciente prevalencia de la miopía, particularmente en niños, y a los riesgos asociados de complicaciones graves como el desprendimiento de retina o el glaucoma. La resolución insta a los médicos a realizar exámenes de la vista regulares y a implementar estrategias de control, como el uso de lentes especiales o gotas oftálmicas, para frenar el avance de la condición. Al redefinir la miopía, la AMA busca influir en las políticas de salud pública, la educación médica y la cobertura de seguros, asegurando que los pacientes reciban un tratamiento adecuado y oportuno. Esta medida refuerza la importancia de la detección temprana y el manejo continuo de la salud visual en la práctica clínica moderna.
