El Centro de Seguridad de las Telecomunicaciones de Canadá (CSE) reveló en su informe anual que durante 2025 llevó a cabo tres "operaciones cibernéticas activas" en el extranjero, autorizadas por el Estado, para interrumpir amenazas a la seguridad nacional y la seguridad pública del país. Las acciones se dirigieron contra traficantes de drogas, un grupo extremista violento y una banda de ransomware.
La primera operación se centró en intermediarios radicados fuera de Canadá que facilitaban la venta de químicos empleados para fabricar fentanilo. Tras obtener inteligencia sobre los corredores, el CSE ejecutó una acción que "alteró y redujo su capacidad de operar", según el informe. La segunda operación apuntó a una organización extremista extranjera que difundía ideología violenta y reclutaba miembros, incluido en Canadá. Mediante análisis de inteligencia de señales, el CSE estudió la estructura, el alcance y las vulnerabilidades del grupo y lanzó una intervención que "socavó su credibilidad y limitó su capacidad de radicalizar y captar nuevos miembros".
La tercera operación se dirigió contra una plataforma de ransomware como servicio que alquilaba infraestructura a otros piratas para lanzar ataques de extorsión contra los sectores sanitario, de transporte y empresarial canadienses. La unidad de inteligencia de señales identificó el funcionamiento del grupo y una operación cibernética volvió inoperable su infraestructura y eliminó gran parte de los datos en sus servidores. Además, el CSE realizó "interrupciones técnicas" simultáneas contra diez de las bandas de ransomware más relevantes que atacan Canadá. El informe no especifica la ubicación de los objetivos ni los métodos empleados.
