La acuicultura industrial alimenta a los salmones y destruye la pesca artesanal

Fuentes: La acuicultura industrial alimenta a los salmones y destruye la pesca artesanal

Una investigación internacional del Outlaw Ocean Project revela que la acuicultura, diseñada para reducir la sobrepesca, ha generado una paradoja: la industria depende de capturar millones de peces salvajes para alimentar a los animales criados. El consumo mundial de pescado se ha duplicado en los últimos 60 años, y en 2022 más de la mitad de los alimentos acuáticos provienen de granjas. Para alimentar especies carnívoras como el salmón, se utilizan piensos con harina de pescado, lo que obliga a capturar y triturar peces pequeños, muchas veces de especies sobreexplotadas.

El informe cartografió más de 1.400 fábricas de harina de pescado en 64 países y 2.400 barcos vinculados, de los cuales al menos la mitad operan con especies en declive. Esta dinámica ha provocado el desplome de poblaciones de sardinas y sardinelas frente a las costas de Mauritania, Senegal y Gambia, afectando gravemente a la pesca artesanal. La consecuencia humana es la migración irregular: pescadores senegaleses, tras perder su sustento, cruzan el Atlántico en embarcaciones precarias hacia Canarias. En septiembre de 2024, un naufragio dejó decenas de muertos. La falta de transparencia en la ubicación de las flotas y los abusos laborales en las fábricas de harina agravan la crisis, convirtiendo la industria de la acuicultura en un factor clave de la pérdida de empleo y el desplazamiento de comunidades costeras en África occidental.