El sistema de archivos virtual KIO, empleado por el gestor Dolphin y otras aplicaciones de KDE, arrastraba desde 2014 un cuello de botella que hacía que copiar miles de archivos pequeños fuese hasta veinte veces más lento que el comando cp de GNU coreutils. Un informe de errores fechado ese año relataba que mover 15 GB repartidos en unos tres millones de ficheros tardaba entre cinco y diez horas en KDE frente a unos veinte minutos con rsync.
El autor delinea tres líneas de optimización. La primera, ya integrada en la versión 6.29, sustituye el socket que conectaba al trabajador en proceso con la aplicación por un transporte directo en memoria, lo que elimina la serialización por comando. La segunda, en revisión, agrupa en un solo envío la copia de un lote de archivos locales mediante copy_file_range con soporte de reflink en Btrfs y XFS, conservando la señal de progreso y el manejo de errores por fichero. La tercera, también pendiente, hace lo propio con la fase de stat previa a la copia.
Las mediciones, realizadas en un Intel Core i7-1365U sobre ext4, muestran que copiar 5.000 ficheros de 4 KB pasa de 1.616 ms en KIO 6.28 a 88 ms con la copia por lotes, prácticamente igualando a cp -r (81 ms) y suponiendo una mejora de unas 18 veces. En archivos grandes el margen de mejora es menor, porque el cuello de botella pasa a ser la transferencia de bytes.
