En Kenia, trabajadores que etiquetan datos para empresas de inteligencia artificial como OpenAI y Meta están organizándose para exigir mejores condiciones laborales. Michael Geoffrey Asia, ex-trabajador de estas empresas, relata haber pasado horas diarias anotando contenido explícito para entrenar IA, incluyendo la creación de personajes para chatbots sexuales, lo que le provocó problemas de salud mental y física. Ahora, Asia es secretario general de la Data Labelers Association (DLA), una organización que busca mejorar los salarios, acceso a servicios de salud mental, eliminar acuerdos de confidencialidad restrictivos y obtener mejores beneficios para estos trabajadores, quienes a menudo ganan pocos dólares al día. La DLA recientemente organizó un evento en Nairobi para reclutar nuevos miembros y compartir sus experiencias, denunciando una situación que consideran una continuación del colonialismo moderno, donde son tratados como meros productos en una cadena de suministro que beneficia a gigantes tecnológicos como Apple y Meta. La dependencia de Kenia en este tipo de trabajo es significativa, con muchos residentes habiendo trabajado o conocido a alguien que lo haya hecho, especialmente a través de empresas como Sama, que ha sido objeto de demandas por sus prácticas laborales.
