El 19 de abril de 1967, la estadounidense Kathrine Switzer se convirtió en la primera mujer en completar la maratón de Boston con dorsal oficial, tras cubrir los 42,195 kilómetros en 4 horas y 20 minutos con tan solo 20 años. Inscrita con las iniciales K.V. de Kathrine Virginia, su participación estuvo marcada por el intento del director de carrera de expulsarla a empujones durante la prueba, un incidente que su novio, Tom Miller, también corredor, frenó de un puñetazo, mientras su entrenador, Arnie Briggs, gritaba que la dejaran terminar. La fotografía del momento dio la vuelta al mundo.
Switzer, alumna de la Universidad de Syracuse, se había inspirado en las historias que Briggs, exmaratonista y entrenador voluntario, contaba sobre Boston, considerada entonces la prueba de referencia fuera de los Juegos Olímpicos. En esa época se pensaba que las mujeres no estaban preparadas fisiológicamente para recorrer 42 kilómetros y circulaban mitos sobre supuestos efectos negativos en su cuerpo. Medio siglo después, en 2017, Switzer volvió a cruzar la meta de la maratón de Boston con 70 años, con el dorsal 261 que la hizo famosa.
