La plataforma de mercados de predicción Kalshi ha impuesto al excongresista republicano George Santos su primera prohibición vitalicia de por vida, acompañándola con una multa de 71.356 dólares por violaciones a sus normas contra el uso de información privilegiada y la manipulación de mercado. La sanción, anunciada mediante un aviso de acción disciplinaria, supone un hecho sin precedentes para la compañía y sitúa a Santos como el primer usuario en recibir una medida de este tipo.
Según el documento publicado por Kalshi, el antiguo político realizó operaciones en mercados vinculados a su propia asistencia al discurso del Estado de la Unión del presidente Donald Trump en febrero de 2026. Una vez abiertas esas posiciones, Santos "comenzó a realizar una serie de declaraciones públicas sobre su asistencia al evento en un intento de influir en el precio" de determinados contratos, varias de las cuales resultaron "falsas o engañosas", de acuerdo con el aviso.
La cronología de los hechos revela un patrón deliberado. El día previo al discurso, Santos publicó en X: "Voy a estar allí para el Estado de la Unión en la galería, chicos". Sin embargo, durante la intervención presidencial, envió un mensaje de seguimiento confesando que en realidad se encontraba en un aeropuerto viendo el discurso por televisión, acompañado de un elocuente "FML" ("fuck my life"). El equipo de cumplimiento de Kalshi detectó las operaciones irregulares, congeló la cuenta del excongresista y remitió el caso a la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC), el organismo federal que supervisa los mercados de predicción.
Este verano, Santos ya había llegado a un acuerdo con la CFTC por el que pagó 35.000 dólares: aproximadamente 17.500 correspondían a la devolución de los beneficios obtenidos, mientras que otros 17.500 constituían una multa adicional. En aquel momento, su abogado emitió un comunicado subrayando que Santos resolvió el asunto para "dejarlo atrás" y que lo hizo "sin admitir las alegaciones, hallazgos o conclusiones de la Comisión". El beneficio exacto obtenido por Santos con estas apuestas se estima en torno a 17.839 dólares, según datos recogidos por TechCrunch.
Santos declinó hacer comentarios a WIRED a través de su representante legal, pero no tardó en reaccionar en redes sociales con un mensaje sarcástico en el que agradecía a Kalshi "la prohibición vitalicia de su plataforma de juego" y añadía: "Vamos a ver cuánto tiempo más siguen ustedes por aquí", en referencia a las batallas regulatorias que la plataforma libra en diversos estados, como Nevada, donde recientemente ha sido prohibida.
La relación de Santos con la industria de los mercados de predicción ha sido turbulenta. En el pasado llegó a ser remunerado por promocionar a Polymarket, competidor de Kalshi, aunque la empresa cortó lazos con él cuando los reguladores federales comenzaron a investigar su comportamiento en torno al Estado de la Unión de febrero.
El expediente disciplinario de Santos ante la justicia convencional es extenso. Fue expulsado del Congreso tras una investigación ética en 2023 y posteriormente se declaró culpable y cumplió pena en prisión federal por malversar fondos de donantes de campaña, mentir al Congreso y defraudar a contribuyentes. Fue liberado en 2025 después de que el presidente Trump conmutara su sentencia.
Santos fue el único sancionado en esta ronda de acciones disciplinarias de Kalshi que no alcanzó un acuerdo con la empresa. Según Elisabeth Diana, portavoz de Kalshi, "no quiso hablar con nosotros y nos evitó activamente". La compañía advirtió de que puede esperar "acciones legales" si no abona la multa impuesta.
En la misma jornada, Kalshi emitió cuatro avisos adicionales de acciones coercitivas contra políticos que supuestamente apostaron en contratos relacionados con sus propias carreras. Entre ellos figuran la candidata al Congreso Laurie Buckhout, de Carolina del Norte, el candidato a gobernador de California Stephen Kloobeck y el aspirante a la gobernación de Maine Ben Midgley, todos suspendidos temporalmente. Buckhout, oficial militar retirada, reconoció a WIRED que fue "un error tonto" y aseguró que trabajó para corregir la situación en cuanto tuvo conocimiento del problema. Kloobeck y Midgley no respondieron a las solicitudes de comentarios. En meses anteriores, Kalshi ya había sancionado al candidato al Senado estadounidense Mark Moran por uso de información privilegiada, quien declaró haberlo hecho "a propósito".
El episodio ilustra los crecientes esfuerzos de Kalshi por mantener la integridad de sus mercados en un sector en plena expansión y bajo creciente escrutinio regulatorio. La compañía parece dispuesta a utilizar su poder disciplinario con firmeza, incluso contra figuras con notoriedad pública y conexiones políticas, en un momento en que los mercados de predicción buscan consolidarse como instrumentos financieros legítimos frente a las dudas de reguladores estatales y federales.
