Kagi, la compañía que desde hace años ofrece un buscador de pago centrado en la privacidad, ha ampliado su propuesta con un nuevo proyecto bautizado como Small Web, disponible también en aplicaciones para Android e iOS. La iniciativa busca rescatar el lado humano de internet, dominado hoy por algoritmos, publicidad y contenidos generados por inteligencia artificial.
El servicio principal de Kagi es su motor de búsqueda, que cuesta desde 5 dólares mensuales más impuestos por 300 consultas e incluye un asistente de IA estándar; el plan de 10 dólares al mes añade búsquedas ilimitadas y más tokens para el asistente. Quienes quieran probarlo antes de pagar disponen de un periodo gratuito con 100 búsquedas. La compañía defiende que buscar en la web siempre tiene un coste, ya sea en dinero, en datos personales o en tiempo invertido en filtrar anuncios y enlaces patrocinados. Kagi presume de contar con índices propios para web y noticias y de priorizar resultados relevantes y no comerciales.
El proyecto Small Web funciona como un directorio aleatorio de páginas creadas y mantenidas por personas, con un botón «Next Post» para saltar de un sitio a otro y opciones para guardar favoritos o buscar contenidos concretos. Sus categorías —DIY & Making, Travel & Outdoors, Retro o Pop Culture— recuerdan a los antiguos índices de AltaVista o Yahoo. La experiencia, según la crónica, permite descubrir bitácoras escritas por aficionados que abordan temas tan variados como física de partículas o el arte de contar historias, en un ejercicio de exploración que evade la lógica de viralidad y monetización de las grandes plataformas.
