El presidente del Bundesnachrichtendienst (BND), Martin Jäger, y el director del Bundesamt für Verfassungsschutz (BfV), Sinan Selen, han defendido ante el Bundestag la necesidad de reducir la eliminación de datos y aumentar las capacidades de sus servicios de inteligencia. Durante la audiencia pública, Jäger advirtió sobre un "guerra de sombras" de Rusia, caracterizada por ataques a infraestructuras críticas, drones y ciberespionaje, lo que pone en riesgo la seguridad de Alemania. Selen, por su parte, señaló los riesgos asociados a la inteligencia artificial y la conectividad de vehículos autónomos, alertando de deficiencias en la resiliencia tecnológica que podrían permitir el sabotaje.
Los directivos argumentan que Europa exige a Alemania una capacidad de inteligencia comparable a la de Francia o Reino Unido, destacando la interoperabilidad como clave para la seguridad. Jäger enfatizó que el objetivo es poder almacenar y compartir datos sin necesidad de eliminarlos, mientras que Selen criticó la falta de autonomía en la gestión de datos de terceros. La audiencia, que se celebra anualmente desde 2017 tras la crisis de confianza con la NSA, también abordó las reformas propuestas para otorgar mayores facultades ejecutivas al BfV y al BND, permitiendo una respuesta activa ante amenazas terroristas. Sin embargo, los servicios de inteligencia enfrentan críticas por la composición del comité de control parlamentario, que carece de representantes de partidos de izquierda o AfD, lo que limita la supervisión democrática de estas instituciones.
