Justificación, gatos y un ratón francés en 'Alicia en el País de las Maravillas'

Fuentes: Justification, cats, and a French mouse in 'Alice in Wonderland'

«Quizá no entienda el inglés —pensó Alicia—; seguramente es un ratón francés, venido con Guillermo el Conquistador.» Así razona la protagonista de 'Alicia en el País de las Maravillas' de Lewis Carroll al intentar comunicarse con un ratón que ha encontrado mientras nada en una piscina de lágrimas. Convencida de que el animal no comprende su idioma, Alicia recurre a su libro de francés y le dirige la primera frase que recuerda: «Où est ma chatte?», preguntando por su gata. La pregunta provoca un respingo horrorizado del ratón, que tiembla visiblemente. Alicia se disculpa de inmediato, creyendo haber herido los sentimientos del animal. Pero la confusión escala cuando el ratón exclama, con voz aguda y apasionada, «¡Que si te gustan los gatos!», interpretando la pregunta de Alicia como una ofensa personal: «¿Te gustarían los gatos si estuvieras en mi lugar?». Alicia intenta suavizar la situación describiendo a su gata Dinah —«una cosa tan dulce y tranquila», que ronronea junto al fuego, se lame las patas y se lava la cara—, sin caer en la cuenta de que cada detalle amable para ella resulta aterrador para un ratón. Cuando finalmente menciona que Dinah es «excelente cazando ratones», el ratón se eriza por completo y Alicia vuelve a pedir disculpas. «No hablaremos más de ella si no quieres», concluye. El pasaje, cargado del humor nonsense característico de Carroll, ilustra cómo la inocencia y la buena voluntad de Alicia chocan con la perspectiva radicalmente distinta del ratón, un recurso narrativo que Carroll utiliza para construir escenas absurdas a partir de malentendidos cotidianos.