Julie Bishop, una profesora de Nueva Jersey, comenzó en 2013 a utilizar 50 ovejas para sustituir a las máquinas en el mantenimiento de un parque solar. La iniciativa, nacida de la necesidad de pastorear su rebaño, se expandió hasta 2021, cuando Bishop gestionaba 450 animales en 34 hectáreas. Esta práctica, conocida como pastoreo solar o agrivoltaica, permite a las empresas fotovoltaicas ahorrar en servicios de jardinería y a los ganaderos obtener terreno para su explotación. Bishop, a través de su empresa Solar Sheep LLC, ha cobrado por gestionar la vegetación en tres estados y ha diseñado instalaciones específicas para el pastoreo. El modelo demuestra la viabilidad económica de integrar la ganadería en la infraestructura energética, convirtiendo la vegetación subyacente en una fuente de ingresos y reduciendo el mantenimiento mecánico.
