Julia Evans, conocida divulgadora técnica, comparte su experiencia dejando Tailwind después de 8 años usándolo. En 2018 escribió emocionada sobre descubrir Tailwind, ya que no sabía cómo estructurar su CSS y lo veía como una alternativa mucho mejor que el caos. Recientemente dedicó una semana a migrar varios sitios hacia HTML semántico y CSS vanilla, y quiere compartir lo que aprendió.
Lo principal que descubrió es que Tailwind le enseñó sistemas valiosos para organizar CSS: un reset de estilos, una paleta de colores, una escala de fuentes, y prácticas para componentes. Ahora intenta adaptar esos mismos sistemas a CSS vanilla. Creó un archivo colours.css con variables CSS para los colores del sitio, y definió variables de tamaño de fuente similares a las de Tailwind (--size-xs, --size-sm, etc.). También quiere organizar su CSS por componentes, donde cada uno tiene su propio archivo CSS y clase única, evitando que los estilos de un componente afecten a otros.
Otros aspectos importantes: copió el reset de Tailwind (Preflight), creó clases de utilidad limitadas como .sr-only para lectores de pantalla, y mantuvo una sección pequeña de estilos base. Para diseño responsivo, intenta usar más CSS Grid con técnicas como auto-fit para crear diseños que se adaptan automáticamente sin muchos media queries, en lugar de clases como md:text-xl de Tailwind. También está trabajando en manejar el espaciado (márgenes y padding) de manera más organizada.
El artículo es útil para desarrolladores que quieren entender alternativas a frameworks CSS como Tailwind, y cómo estructurar CSS de forma mantenible sin dependencias.
