La Audiencia de Granada juzga este lunes a un agente de la Guardia Civil acusado de inducir el robo y la detención ilegal de una anciana de 73 años en La Zubia (Granada), de la que sustrajeron 50.000 euros. La Fiscalía pide para él 15 años de cárcel e inhabilitación, la misma pena que solicita para los seis hombres que entraron en el domicilio y para una octava persona considerada cómplice, para quien reclama algo más de cuatro años de prisión. Además, el Ministerio Público solicita una indemnización conjunta y solidaria de 96.707 euros para la víctima.
El agente conoció a la anciana —jubilada, soltera y sin hijos— tras el fallecimiento de su hermano, dedicado a inversiones, ya que se hizo cargo de devolver a los clientes el dinero obtenido como beneficios. La víctima le entregaba varios sobres con 50.000 euros, y al detectar que faltaban 10.000 se lo recriminó por WhatsApp, lo que el acusado respondió con la frase: "noto un tono amenazante en ti y eso no me gusta".
Según el escrito de la Fiscalía, el agente atravesaba dificultades económicas y contactó con delincuentes habituales para que entraran en la casa y se llevaran el dinero y los teléfonos. De madrugada, los asaltantes saltaron la tapia, redujeron a la mujer, la ataron con ropa y cinturones y la amordazaron, golpeándola mientras la mantenían inmovilizada desde la una hasta las siete de la madrugada. Arrancaron una caja fuerte de la pared con un haxe traído desde Málaga y se llevaron los 50.000 euros y varios móviles. El agente, además, habría usado su cargo para acceder al sistema informático de la Guardia Civil y trasladar a los implicados información confidencial sobre la investigación.
