Juan Castro, electricista, sostiene en una entrevista del 10 de junio de 2026 que la inteligencia artificial beneficiará al sector oficio, convirtiendo los trabajos manuales en los mejor pagados. Castro argumenta que la IA permitirá diagnosticar problemas, realizar cálculos y optimizar presupuestos, lo que aumentará la productividad y, por tanto, los ingresos. Cita a Jensen Huang, CEO de NVIDIA, para respaldar esta visión, y anima a los profesionales a especializarse en oficios técnicos, señalando que es posible ganar más de 2.000 euros tras una formación específica.
El contexto de esta afirmación se apoya en datos de mercado: en España, InfoJobs registró 8.179 vacantes de electricista en abril de 2026, con una media de 31 candidatos por oferta, mucho inferior a la media de la plataforma. Además, Google ha anunciado un programa de formación para 100.000 trabajadores eléctricos y 30.000 nuevos aprendices en Estados Unidos, enfocado en las infraestructuras de la IA y la energía limpia, aunque no es un programa de contratación.
Sin embargo, el análisis periodístico matiza estas expectativas. Según el índice de exposición de la OIT, uno de cada cuatro trabajadores está expuesto a la IA generativa, pero las ocupaciones administrativas siguen siendo las más afectadas. Estudios de la OIT indican que los ahorros de tiempo no siempre se traducen en mayores ingresos, ya que las ganancias de productividad son asimétricas. Para Castro, la clave es la combinación de la IA con la experiencia física en obra, ya que la IA no sustituirá la necesidad de presencia humana en instalaciones eléctricas, pero sí transformará las tareas administrativas y de gestión.
