Josh Kushner, fundador de Thrive Capital, ha emitido un comunicado defendiendo la viabilidad original del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), aunque admite que no se habría involucrado si hubiera previsto el actual conflicto legal. La controversia gira en torno al plan fallido de Gianni Infantino para crear una entidad corporativa que gestionara los ingresos comerciales de la FIFA, valorada en 20.000 millones de dólares, con Thrive como inversor líder potencial por 4.200 millones de dólares. El proyecto fue cancelado tras la fuerte oposición de las asociaciones europeas y norteamericanas, que temían la influencia del capital privado. Actualmente, la UEFA ha iniciado acciones legales contra Infantino y exige a un tribunal federal de EE.UU. que obligue a Thrive a entregar documentos sobre la valoración de la empresa y las comunicaciones del trato. En respuesta a esta presión judicial, Thrive ha contratado a Alex Spiro, socio de Quinn Emanuel y abogado habitual de Elon Musk, para representar sus intereses. Kushner argumenta en su declaración que el objetivo era redistribuir capital hacia países menos desarrollados, pero reconoce haber subestimado la dinámica política del fútbol global.
