El YouTuber Jon Prosser presentó por fin su respuesta formal a la demanda que Apple interpuso contra él y contra Michael Ramacciotti por el supuesto robo de secretos comerciales de iOS 26. En su escrito, Prosser negó haber "planificado o participado en conspiración o acuerdo coordinado alguno" con el fin de perjudicar a Apple, aunque admitió varios hechos clave: participó en una llamada de FaceTime en la que Ramacciotti le mostró funciones no publicadas de iOS en un iPhone de desarrollo, grabó esa llamada, tomó capturas y compartió los ingresos publicitarios de los vídeos publicados para conservar el contacto exclusivo con su fuente.
Prosser también rechazó las acusaciones de haber planeado conjuntamente el acceso al dispositivo o de conocer la situación financiera de Ramacciotti, y sostuvo que desconocía la identidad del empleado de Apple, Ethan Lipnik, propietario del teléfono. Como defensa afirmativa, argumentó que Ramacciotti es "completamente responsable" de la divulgación de los secretos comerciales y debe indemnizarlo por los daños causados. Además, solicitó un juicio con jurado.
La demanda original de Apple, presentada en julio de 2025, acusaba a ambos de un "plan coordinado para acceder a un iPhone de desarrollo, robar secretos comerciales y obtener beneficios". Prosser publicó tres vídeos en su canal Front Page Tech con detalles de un iOS 19 no anunciado, con rasgos similares a la interfaz Liquid Glass que Apple presentó después en la WWDC como iOS 26. El caso siguió su curso tras un impago procesal, pero la Anotación de Rebeldía fue anulada y Prosser contó con un plazo de 10 días para responder.
