Jeremy Walker, creador de Exercism, presenta Jiki, una plataforma de aprendizaje de programación pensada específicamente para principiantes absolutos. El proyecto nace de una observación hecha en Exercism: cada día se registran más de 500 personas que nunca han escrito una línea de código, a las que la plataforma —diseñada para desarrolladores con experiencia— no puede atender. Walker considera que la programación es una habilidad transformadora que enseña pensamiento crítico y resolución de problemas, y quería cubrir ese hueco.
Jiki se diferencia de la mayoría de recursos existentes porque desde el primer día plantea proyectos reales —juegos, animaciones, herramientas— en lugar de vídeos, cuestionarios o ejercicios sueltos de cinco líneas. La idea central es que se aprende a programar programando, no observando a otros hacerlo. Para validar su enfoque, Walker organizó en enero de 2025 un bootcamp con 1.000 estudiantes en el que detectó que el ritmo era demasiado exigente, lo que le llevó a ralentizar la curva de aprendizaje en el producto final.
Otro pilar del diseño es la eliminación de las trampas de los lenguajes profesionales. Jiki ofrece JavaScript o Python a través de intérpretes personalizados que desactivan las características avanzadas hasta que el estudiante está preparado para usarlas. La plataforma es multilingüe desde su conception: arrancará en inglés en fase beta e irá añadiendo idiomas hasta cubrir el 95 % de la población mundial a finales de año. El modelo es freemium: el núcleo es gratuito y las funciones adicionales —soporte con IA, proyectos extra, retransmisiones en directo— cuestan 9,99 dólares mensuales ajustados por paridad de poder adquisitivo.
