El consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, afirmó durante la presentación de resultados del miércoles que su compañía ha "logrado la AGI" para muchas tareas, para acto seguido calificar esos hitos como "absurdos". Huang no ofreció una definición precisa ni una métrica concreta y se limitó a subrayar que la IA ya ejecuta "trabajo productivo y útil" y genera "tokens rentables", un estadio que explica, según dijo, que toda la industria esté intensificando su apuesta por ella. No es la primera vez que el directivo asegura haber alcanzado la inteligencia artificial general: en marzo, en el pódcast de Lex Fridman, ya sostuvo que "hemos logrado la AGI", aunque después matizó que "la probabilidad de que 100.000 agentes como esos construyan Nvidia es cero". La indefinición del término es ampliamente reconocida. OpenAI, empresa fundada con el objetivo explícito de crear AGI, la describe en su carta fundacional como "sistemas altamente autónomos que superan a los humanos en la mayor parte del trabajo económicamente valioso", una definición que su propio consejero delegado, Sam Altman, tachó en 2025 de "término poco útil". Con Microsoft, OpenAI maneja además un umbral financiero: sistemas capaces de generar al menos 100.000 millones de dólares de beneficios. Mark Chen, director de investigación de OpenAI, aseguró recientemente a Time que la compañía está "al 80 %" de la AGI, mientras Altman dijo que a finales de año tendrá algo que él mismo calificaría así. Otros líderes del sector también han renegado de la expresión: Dario Amodei (Anthropic) la califica de "término de marketing" y prefiere hablar de "IA potente"; Meta usa "superinteligencia personal"; Microsoft, "superinteligencia humanista"; Amazon, "inteligencia general útil"; y Demis Hassabis (Google DeepMind) se refiere a estar "en las faldas de la singularidad". Mientras la AGI siga mal definida y empleada a la ligera, concluye el artículo, seguirá siendo un instrumento propagandístico más que un objetivo verificable.
