Jeff Bezos aseguró este viernes en la Italian Tech Week de Turín que, en las próximas dos décadas, millones de personas vivirán voluntariamente en el espacio. Durante una conversación con John Elkann, presidente de Ferrari y Stellantis, el fundador de Amazon afirmó que no entiende cómo alguien puede estar desanimado ante el futuro, porque la convergencia de inteligencia artificial, robótica y exploración espacial abrirá "múltiples edades de oro".
El magnate vincula su visión al avance de Blue Origin, que ya ha dado pasos clave. El pasado 13 de noviembre, el cohete pesado New Glenn completó su primera misión para la NASA al lanzar las dos sondas de la misión ESCAPADE rumbo a Marte, previstas para fijar rumbo al planeta rojo en noviembre de 2026, y logró recuperar la primera etapa en alta mar, un hito que solo SpaceX había conseguido. Sin embargo, la explosión del cuarto New Glenn en mayo de 2026 durante un encendido estático destruyó su única rampa, que la NASA estima no estará operativa antes de 2028. La compañía también desarrolla la estación espacial comercial Orbital Reef, concebida como un hotel de lujo con módulos científicos para relevar a la ISS, y el módulo lunar Blue Moon, asignado a la misión Base Lunar I en otoño de 2026 y a las Artemis III y IV.
Bezos defiende además explotar los recursos lunares: la baja gravedad reduce treinta veces la energía necesaria para lanzar masa desde la Luna, lo que la convertiría en un "depósito de combustible" para el sistema solar. Esa misma lógica sustenta su propuesta de construir gigavatios de centros de datos en el espacio para alimentar la IA, aprovechando la energía solar continua y sin nubes. Sobre la mano de obra, confía en que los robots realizarán las tareas pesadas y los humanos irán al espacio "porque quieren".
