Un nuevo jardín, el Queen Elizabeth II Garden, ha abierto sus puertas en Regent’s Park, Londres, el lunes 27 de abril de 2026. El jardín, de dos acres, ha sido construido sobre lo que antes era un área semi-industrial del parque, utilizada como vivero. En lugar de retirar los materiales de construcción, los diseñadores reutilizaron aproximadamente 1.000 metros cúbicos de concreto, triturándolos para crear grava y utilizando el acero de los invernaderos antiguos para construir una pérgola con 56 soportes, en honor a los países de la Commonwealth. El diseño se centra en plantas resistentes al clima, de crecimiento lento y con raíces profundas, elegidas para reflejar los gustos de la Reina Isabel II. El jardín cuenta con lagos, un arroyo, una torre de observación con cajas de anidación para aves y murciélagos, y un hábitat para la única colonia conocida de erizos en el centro de Londres. La iniciativa no solo transforma un espacio abandonado en un oasis verde, sino que también demuestra una forma sostenible de regenerar terrenos baldíos, minimizando el impacto ambiental al evitar el transporte de escombros a vertederos.
