Japón enfrenta una crisis de suministro de itrio, un metal de tierras raras crítico para la industria automotriz y aeroespacial, debido a las restricciones de exportación impuestas por China. Según datos de Financial Times, los inventarios japoneses están disminuyendo y podrían agotarse en cuestión de meses si no se restablecen las exportaciones. El itrio es esencial para estabilizar la zirconia en recubrimientos cerámicos de motores de aviación y sensores de oxígeno de automóviles, funciones que no pueden sustituirse fácilmente.
El control del suministro se debe a que China domina la extracción y el procesamiento de tierras raras. Desde el 4 de abril de 2025, Pekín exige licencias para la exportación de productos de siete elementos, incluido el itrio. Esta situación se agrava por las tensiones diplomáticas: tras las declaraciones de Sanae Takaichi sobre el riesgo de un ataque chino a Taiwán, China prohibió exportar productos de doble uso a usuarios militares japoneses en enero de 2026. Las estadísticas muestran una caída drástica: las exportaciones de óxido de itrio a Japón pasaron de 51.000 a 4.000 kilogramos entre septiembre de 2025 y 2026. Además, el precio internacional se ha multiplicado por 179 en dos años, situándose en 1.150 dólares por kilogramo fuera de China. Japón ha solicitado ayuda a Washington para intervenir ante Pekín, ya que las cadenas de suministro estadounidenses también dependen de componentes japoneses con itrio. La escasez podría afectar la producción industrial a finales de 2026, obligando a las autoridades a buscar reservas adicionales o sustitutos antes de que la situación se vuelva crítica.
