Un equipo de científicos de las Universidades de Chicago y Maryland ha identificado HD 3167 b, un exoplaneta rocoso de lava situado a 154 años luz de la Tierra, que conserva una atmósfera a pesar de su proximidad extrema a su estrella. Este hallazgo, realizado mediante el instrumento MIRI del Telescopio Espacial James Webb, revela que el planeta es el mundo de lava con atmósfera más frío jamás documentado. La presencia de esta atmósfera es contraintuitiva, ya que la intensa radiación y los vientos estelares deberían haberla destruido. El estudio, publicado en IOP Science, destaca que la atmósfera actúa como un mecanismo de redistribución térmica, manteniendo temperaturas moderadas en el lado iluminado y evitando que el lado oscuro sea excesivamente frío. Además, el planeta presenta un bloqueo por marea, lo que complica aún más la retención de gases debido a su pequeño tamaño y baja gravedad. Los investigadores planean estudiar otros nueve exoplanetas de lava para determinar los límites de temperatura y masa necesarios para retener atmósferas, un proceso que podría ayudar a comprender la formación temprana de la Tierra.
