El activista indio Jadav Payeng, conocido como "el Hombre Bosque de la India", lleva más de cuatro décadas plantando árboles en un banco de arena erosionado junto al río Brahmaputra, en el estado de Assam. Con 16 años y tras observar cómo cientos de serpientes morían por el calor en una zona árida tras una inundación, decidió reforestar el lugar por su cuenta, empezando con 20 plantones de bambú que le proporcionaron las autoridades. Hoy, con más de 60 años, su plantación abarca más de 550 hectáreas, de las cuales 300 son de bambú y el resto incluye ceibas, arjunas, flamboyanes y algodoneros rojos. El ecosistema acoge tigres de Bengala, rinocerontes indios, ciervos, monos y una colonia de unos cien elefantes que descubrió la existencia del bosque en 2008. Un estudio científico reciente ha confirmado que la diversidad vegetal y la capacidad de almacenamiento de carbono del bosque son comparables a las de un bosque natural de edad similar. En 2015, el Gobierno indio le concedió el Padma Shri por su labor, aunque la erosión del Brahmaputra sigue amenazando la zona y parte de la superficie ya ha desaparecido. Payeng continúa residiendo en una cabaña junto al bosque y ha declarado que seguirá plantando árboles el resto de su vida.
