El gobierno del Reino Unido ha aprobado la perforación del campo de gas Jackdaw, situado a 241 kilómetros al este de Aberdeen, propiedad de Adura Energy, una entidad conjunta de Shell y Equinor. Aunque el campo podría conectarse a la red nacional de gas en semanas y producir energía durante 11 años, los analistas y el propio Secretario de Energía, Miatta Fahnbulleh, aclaran que esta producción no reducirá las facturas de energía de los hogares en el invierno actual ni tendrá un impacto significativo en los precios al consumidor.
El campo estima tener 10 millones de metros cúbicos de gas recuperable, lo que representaría aproximadamente el 1,6% de la demanda nacional proyectada entre 2026 y 2036. La decisión se enmarca en una estrategia de seguridad energética, dado que el Reino Unido depende actualmente del 50% de su gas del Mar del Norte y del 25% de importaciones de GNL de EE. UU. La producción adicional de Jackdaw, aunque menor en volumen, no alterará los precios europeos, que se determinan por la demanda global. Sin embargo, el gobierno ha anunciado la creación de un fondo de riqueza energética para invertir en energías verdes, utilizando los impuestos sobre los beneficios de Jackdaw, una medida que podría ayudar a reducir la dependencia del gas a largo plazo. Los defensores del proyecto destacan que las emisiones de Jackdaw son inferiores a las del GNL importado, aunque superiores a las de Noruega, mientras que los críticos señalan la incertidumbre sobre los beneficios futuros y el impacto real en la seguridad energética.
