El Ministerio del Interior de Italia ha anunciado la suspensión temporal del espacio Schengen con España y la reintroducción de controles en puertos y aeropuertos a partir del 1 de agosto, en plena campaña de vacaciones. La decisión llega tras la crisis migratoria de Ceuta, donde alrededor de 50.000 personas cruzaron desde Marruecos en pocos días. Roma ha precisado que los controles serán aleatorios y afectarán únicamente a ciudadanos extracomunitarios, y que para quienes viajen de Italia a España no habrá cambios.
El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, justificó la medida como «una elección necesaria para proteger la seguridad de nuestros ciudadanos y defender las fronteras europeas» y recordó que está prevista en los tratados. Además, Tajani habló por teléfono con su homólogo francés, Laurent Nuñez, para reforzar los controles en la frontera terrestre entre ambos países.
El anuncio se enmarca en las amenazas formuladas el jueves por la primera ministra Giorgia Meloni, que provocaron la convocatoria del embajador italiano en Madrid por el ministro José Manuel Albares. La tensión se extendió a las redes, donde ambos ministros se intercambiaron críticas sobre la regularización de migrantes en España. Mientras, el Ministerio del Interior español informó de que unas 48.300 de las 50.000 personas que entraron en Ceuta ya han sido devueltas a Marruecos. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y laministra de Interior finlandesa, Mari Rantanen, también pidieron a la UE estudiar la suspensión de Schengen.
