Israel llevó a cabo un ataque con explosiones en Teherán, la capital de Irán, el sábado, declarando posteriormente un estado de emergencia. El objetivo del ataque no fue inmediatamente revelado, pero según declaraciones del Ministro de Defensa israelí, Israel Katz, se realizó para "eliminar amenazas". Simultáneamente, sirenas sonaron en Israel y el ejército israelí emitió una alerta preventiva sobre la posibilidad de lanzamiento de misiles. El ataque se produce en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos e Irán, con negociaciones en curso sobre el programa nuclear iraní y una significativa acumulación de fuerzas militares estadounidenses en la región. Las conversaciones entre EE. UU. e Irán, que se llevaron a cabo recientemente en Suiza, se vieron obstaculizadas por la negativa de Irán a discutir su programa de misiles balísticos. El incidente ha provocado un aumento en los precios del petróleo, ya que Irán es un importante productor de petróleo y controla el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Este ataque se suma a una serie de incidentes anteriores, incluyendo ataques estadounidenses a instalaciones nucleares iraníes y una respuesta iraní con un ataque a una base aérea estadounidense en Qatar. La situación sigue en desarrollo y se esperan más actualizaciones.
