El Gobierno de Irán explotó vulnerabilidades conocidas en la infraestructura mundial de telecomunicaciones para localizar a personal militar estadounidense tanto en la fase previa a la guerra con EE. UU. como en los primeros días del conflicto, según informó The Financial Times. Para ello, el régimen iraní hizo uso del conjunto de protocolos Signaling System 7 (SS7), empleado por redes 2G y 3G para enrutar llamadas y mensajes entre operadores, una vía que los servicios de inteligencia llevan años aprovechando para rastrear teléfonos en el extranjero.
Gracias a esta técnica, Irán logró geolocalizar a efectivos estadounidenses desplegados en bases militares y hoteles de Irak, Baréin y otros países de Oriente Medio, lo que permitió lanzar ataques contra ellos que causaron varios heridos, según Reuters. El Financial Times cita como fuentes una investigación de la organización Mobile Surveillance Monitor y funcionarios gubernamentales anónimos familiarizados con la campaña de espionaje.
Además de SS7, Irán abusó de tecnologías publicitarias utilizadas para mostrar anuncios personalizados en teléfonos móviles, otra técnica de vigilancia consolidada que explota la infraestructura cotidiana. Expertos en ciberseguridad llevan años alertando de la fragilidad de SS7, diseñada en los años setenta sin medidas de autenticación robustas, y de los riesgos que comporta para la privacidad y la seguridad de las comunicaciones de los usuarios en todo el mundo.
