Irán ha reivindicado un ataque con un “dron submarino” contra dos petroleros anclados en aguas territoriales iraquíes, cerca de Basrah, el martes 12 de marzo. El incidente, que ha provocado incendios en ambas embarcaciones y la suspensión temporal de las operaciones en el puerto petrolero, ha dejado al menos un muerto y 38 rescatados. Los buques afectados son el Safesea Vishnu, de propiedad estadounidense, y el Zefyros, de propiedad griega. Inicialmente, fuentes iraquíes sugirieron un ataque con una lancha explosiva, aunque la versión oficial iraní apunta a un dron submarino.
Este ataque se produce en un contexto de creciente tensión en la región, tras una serie de incidentes similares que han afectado a la navegación comercial en el Golfo Pérsico. El día anterior, tres barcos fueron impactados y tres marineros desaparecieron. Además, un buque portacontenedores operado por Maersk fue alcanzado por un proyectil cerca del puerto de Jebel Ali, en Emiratos Árabes Unidos. Desde que comenzó el conflicto el 28 de febrero, al menos 13 buques de carga han sido atacados, aumentando la preocupación por la seguridad de la navegación en la zona y exponiendo a la industria marítima a un riesgo creciente.
