Un ingeniero de software ha desarrollado un pipeline de investigación asistido por inteligencia artificial que ha revelado hallazgos históricos inéditos en archivos digitales. Inspirado por el trabajo del historiador Benjamin Breen, quien utilizó IA para localizar un registro de 1615 sobre el dodo extinto, el autor de este artículo extendió la metodología para analizar millones de documentos históricos en paralelo. El proyecto, que se ejecutó en un laboratorio doméstico, procesó 4,35 millones de páginas de los archivos de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, así como periódicos neerlandeses, estadounidenses y registros de barcos. Para gestionar la escala de datos, el sistema empleó un modelo de decisión rápido llamado Jev para filtrar 59.000 menciones de animales, reduciendo el coste a aproximadamente tres dólares. Posteriormente, modelos más avanzados como Claude Haiku analizaron las candidatas seleccionadas y se verificaron contra las fuentes originales. El pipeline validó su precisión encontrando eventos conocidos como la erupción de Laki en 1783 y la de Tambora en 1815. Entre los descubrimientos nuevos se incluyen un informe de 1812 sobre la caída de un meteorito en India, tres registros de rinocerontes extintos y erupciones volcánicas no documentadas. Este enfoque demuestra cómo la IA puede acelerar la investigación histórica al permitir el análisis de grandes volúmenes de datos con verificación humana en cada paso.
