Investigación revela la estrategia científica de Red Bull para frenar restricciones a sus bebidas

Fuentes: Is it safe to drink Red Bull and vodka? Dubious research tied to the company has shaped energy drink policy.

Una investigación periodística internacional revela que Red Bull ha financiado durante más de una década a profesores universitarios cuyos estudios han resultado favorables a la industria de bebidas energéticas. El examen conjunto de más de 100 trabajos sobre los riesgos de mezclar bebidas energéticas con alcohol arrojó que el 95% de los estudios respaldados por Red Bull o firmados por autores con conflictos de interés concluyeron que esa mezcla no aumenta los daños, frente a cerca del 80% de los estudios independientes que llegaron a la conclusión contraria. El dinero de la compañía austriaca viajó a Estados Unidos, Canadá, Países Bajos y Reino Unido, y sirvió para sufragar vuelos de académicos a reuniones con reguladores, becas de doctorado y comparecencias ante legislaturas locales. Una de las más influyentes fue la del investigador neerlandés Joris Verster ante el condado de Suffolk en 2011, que abandonó un proyecto de ley para prohibir la venta de bebidas energéticas a menores. Un informe clave de la agencia alimentaria europea de 2015 se apoyó en esos mismos estudios para concluir que no había pruebas claras de daño. Red Bull declinó responder a las preguntas detalladas de los medios y se limitó a recordar que las autoridades sanitarias consideran su bebida segura y que el año pasado se vendieron casi 14.000 millones de latas en el mundo. Expertos independientes en alcoholismo sostienen que los estudios patrocinados presentan problemas metodológicos y han debilitado la base científica para legislar.