Una investigación de Inside Climate News revela que al menos tres de las doce centrales termoeléctricas de carbón beneficiarias de las ayudas del Departamento de Energía para mantenerlas en operación acumulan reiteradas infracciones a la Ley de Aire Limpio y la Ley de Agua Limpia. Se trata de la planta Cumberland en Tennessee, Grand River Energy Center en Oklahoma y Roxboro Steam Electric Plant en Carolina del Norte, sancionadas en la última década por vertidos con exceso de contaminantes y otras violaciones ambientales.
El caso de Cumberland ilustra la situación: en 2023, tras años de contaminación, fallos técnicos y problemas sanitarios, la Autoridad del Valle del Tennessee (TVA) anunció su cierre para 2026 y 2028 como parte de un acuerdo milmillonario de 2011 por no instalar controles de contaminación. La Administración Trump relevó a cuatro miembros del consejo de TVA, que retiró el plan de cierre, y ahora la planta recibe 46 millones de dólares federales para extender su vida útil, dentro de una estrategia nacional para mantener operativa la generación con carbón.
Organizaciones ambientales y residentes como Angie Mummaw, vecina a ocho millas de Cumberland, critican la medida por priorizar un modelo contaminante frente a las energías limpias. Estudios académicos asocian la contaminación de estas plantas con cientos de miles de muertes prematuras, y una investigación estima que solo las partículas finas de Cumberland causaron mil muertes entre 1999 y 2020, con impacto en estados tan distantes como Nueva York y Massachusetts.
