El gobierno de Estados Unidos anunció una inversión de 2000 millones de dólares en nueve empresas de computación cuántica, adquiriendo participaciones accionarias a cambio. La mayor parte del capital, 1000 millones de dólares, se destinará a una nueva empresa conjunta llamada Anderon, creada con IBM y el gobierno para fabricar procesadores cuánticos. Esta medida busca apoyar el desarrollo tecnológico en un sector crítico. Sin embargo, la congresista Zoe Lofgren, del Comité de Ciencia y Tecnología, ha calificado el anuncio de “ilegal”. Lofgren argumenta que los fondos provienen de la ley CHIPS and Science Act, diseñada específicamente para investigación en microelectrónica y semiconductores, y no para inversiones directas en empresas privadas. Además, criticó la implicación de un ex ejecutivo de IBM en las negociaciones, sugiriendo un conflicto de interés. La legisladora sostiene que cualquier apoyo a la computación cuántica requeriría una autorización legislativa separada.
Inversión de 2000 millones en cuántica cuestionada
