El tocario designa dos lenguas estrechamente emparentadas de la familia indoeuropea, conocidas como tocario A y tocario B. Aunque presentan una notable similitud, la communidad cientifica las considera hoy dos idiomas distintos y no simples dialectos de una lengua comun. Aun asi, es habitual emplear el termino 'tocario' en singular cuando no resulta necesario distinguirlos.
Los documentos tocarios fueron hallados en expediciones al Turquestan chino (Xinjiang), a lo largo de la antigua Ruta de la Seda. Los principales yacimientos se situan en Turfan, al norte de la cuenca del Tarim, y en Kucha, mas al oeste. Un tercer enclave, Tumshuq, marca el limite occidental de los hallazgos. El tocario A solo se ha documentado en la zona de Turfan y Qarashahr, mientras que el tocario B se distribuye por toda esta franja comercial, desde Turfan hasta Tumshuq.
Todos los textos conservados datan aproximadamente entre los siglos VI y VIII de nuestra era. Predominan las traducciones de textos budistas, lo que facilito su desciframiento pero aporta escasa informacion sobre la vida cotidiana de quienes hablaban estas lenguas. Existen tambien documentos seculares (cartas monasticicas y comerciales, salvoconductos de caravanas, graffiti), todos en tocario B, lo que ha llevado a algunos investigadores a sugerir que el tocario A ya era una lengua liturgica cuando se redactaron los manuscritos supervivientes, analogamente al latin en Europa.
El nombre 'tocario' procede de una identificacion propuesta a principios del siglo XX por los germanistas Sieg y Siegling, que vincularon el termino toxri del Maitrisimit con los Tojaroi griegos y los Tukhara sanscritos, supuestos habitantes de Bactria. Estudios posteriores han descartado esa equivalencia: la lengua de los indoscitas es hoy llamada bactriano, y el tocario no dejo rastros en ella. En cuanto a su posicion en el indoeuropeo, el tocario es la rama mas oriental de la familia y, pese a su localizacion, presenta rasgos de las lenguas centum, lo que cuestiono la lectura puramente geografica de la division centum-satem. Destaca ademas por su inventario fonetico reducido, con consonantes oclusivas exclusivamente sordas.
