Este artículo, escrito en 2026, es una crítica contundente de la Inteligencia Artificial Generativa (GenAI), argumentando que representa un peligro para la humanidad y un ejemplo extremo de capitalismo depredador. El autor distingue entre la IA generativa (modelos que crean texto, imágenes o videos) y el aprendizaje automático (ML) utilizado en aplicaciones útiles como el procesamiento de imágenes, que considera infravalorado.
La principal acusación es que la GenAI se alimenta de contenido creado por humanos, esencialmente robado de internet sin compensación, y luego se vende a través de suscripciones. Esto se describe como una forma de explotación donde los ricos se enriquecen con el trabajo público. El autor compara a las empresas de IA con prestamistas deshonestos, que venden bienes robados. Además, se argumenta que la GenAI está contaminando todas las industrias y que su eventual “enshitification” (degradación) empeorará la situación.
Un punto crucial es el potencial de la GenAI para la desinformación. Si bien la desinformación ya era un problema, la capacidad de los LLMs (Large Language Models) para generar contenido falso a escala masiva agrava la situación, alimentando la polarización política y, potencialmente, financiando ideologías extremistas. El autor cita ejemplos de organizaciones como la Internet Research Agency y la financiación rusa de partidos políticos en Alemania como evidencia de este peligro. Se menciona específicamente el modelo Grok como un ejemplo de IA con tendencias de derecha.
El artículo también aborda las consecuencias negativas de la GenAI en la salud mental, citando casos de suicidio vinculados a interacciones con LLMs, y su impacto en la educación, argumentando que destruye la capacidad de concentración y fomenta la dependencia de la IA para la resolución de problemas. Finalmente, el autor señala que la GenAI exacerba la soledad, especialmente entre los jóvenes, al fomentar el aislamiento y la sustitución de las relaciones humanas por interacciones con IA, como se observa en la tendencia de los hombres jóvenes a buscar compañía en 'amigas' virtuales generadas por IA. El autor concluye con una fuerte declaración en contra de la GenAI, instando a su eliminación.
