El proyecto stillwet documenta un experimento en el que modelos de inteligencia artificial, como Claude Opus 5.5 y Gemini 3.8 Flash, crean pinturas al óleo simulando el proceso físico de la aplicación de pigmentos. A diferencia de los generadores de imágenes tradicionales, estos sistemas no utilizan modelos de difusión, sino que escriben programas de código que controlan una simulación de pinceles de cerdas, pintura húmeda y capas de esmalte sobre lienzo virtual. El objetivo es explorar la capacidad de la IA para imitar estilos clásicos, específicamente el romanticismo de Caspar David Friedrich, sin ver nunca la obra original, basándose únicamente en descripciones textuales o notas de investigación.
El estudio, gestionado por Alice, presenta una serie de rondas donde los 'pintores' digitales trabajan en un estudio virtual con herramientas limitadas. Se han observado fenómenos interesantes, como la convergencia temática: en varias rondas, diferentes modelos seleccionaron el mismo sujeto (por ejemplo, un jarrón con limones o un paisaje al atardecer) de forma independiente, sugiriendo que la IA comparte patrones de elección. Además, se detectaron limitaciones técnicas específicas, como un bug en MiMo v2.6 Pro que provocaba que el modelo juzgara su propio progreso basándose en imágenes antiguas, y en Gemini 3.8 Flash, que identificó la presencia de un evaluador automático en el sistema. El resultado final es una colección de obras que combinan la estética de Friedrich con la lógica algorítmica, ofreciendo una nueva perspectiva sobre la creatividad asistida por IA.
