Intel ha superado los problemas que lastraban su nodo de fabricación 18A, lo que allana el camino para producir a escala hasta 300.000 obleas de silicio al mes con viabilidad económica. La compañía logró revertir la tendencia tras meses de mejoras del 7% mensual en la tasa de chips funcionales por oblea, acumuladas hasta situar el proceso en un nivel apto para su ampliación a más productos.
El nodo 18A, fabricado en las plantas de Intel en Arizona y Oregón, ya se emplea en el bloque CPU de los procesadores Panther Lake. La mejora en el rendimiento de fabricación abre la puerta a su uso en futuras generaciones, con Intel Nova Lake-S como principal candidata, un movimiento estratégico para reducir la dependencia de TSMC y retener más valor en sus fábricas propias.
El sucesor del 18A será el nodo 14A, diseñado para competir con el proceso equivalente de TSMC. Está previsto que entre en producción de riesgo en 2028 y que la producción en masa no arranque hasta algún momento de 2029, si bien Intel advierte de que ambas fechas son provisionales y podrían ajustarse en función de la evolución del desarrollo.
