Intel mantendrá la producción y distribución de los procesadores de escritorio Raptor Lake durante varios años más, hasta que los precios de las memorias se normalicen. Roger Chandler, vicepresidente de Intel, explicó que estas CPU siguen siendo una parte importante del portafolio de la compañía y que el socket LGA 1700, próximo a cumplir una década, continúa atrayendo compradores que dependen de la memoria DDR4, mucho más económica que la DDR5 en el actual contexto de mercado.
La familia Raptor Lake engloba modelos de las generaciones 13 y 14 de Intel y cubre desde la gama de entrada hasta la alta, con variantes Core i7 'K' de multiplicador desbloqueado. Los fabricantes de placas base han lanzado modelos compatibles tanto con DDR4 como con DDR5, e incluso existen placas híbridas que admiten ambos estándares.
Intel contempla además el lanzamiento de los Raptor Lake Next, una tercera entrega de la plataforma LGA 1700 cuya compatibilidad simplifica la producción y el soporte. La estrategia replica lo hecho por AMD, que amplió su plataforma AM4 y recuperó el Ryzen 7 5800X3D para sortear la escasez y el encarecimiento de las memorias. Ambas compañías responden así al llamado MEMOpocalipsis, derivado de la presión que la infraestructura de IA ejerce sobre el conjunto del mercado electrónico.
