Intel anunció una inversión de 5.000 millones de euros para ampliar y modernizar su complejo de Leixlip, en Irlanda, con el objetivo de incrementar la producción de procesadores Xeon 6 y futuros Xeon fabricados con el proceso Intel 3, el más avanzado que la compañía opera actualmente en Europa. El plan, iniciado a principios de 2026, se centra en equipar mejor la Fab 34 —en producción desde 2023 y primera fábrica europea en usar litografía EUV a gran escala— sin ampliar la sala limpia, optimizando el espacio existente para elevar el volumen de obleas avanzadas.
El movimiento responde a la creciente demanda de CPU para servidores e infraestructura de inteligencia artificial. Llega además poco después de que Intel recomprara en abril de 2026, por 14.200 millones de dólares, el 49% que Apollo había adquirido en 2024 por 11.200 millones sobre una sociedad vinculada a Fab 34, recuperando así el control total de la instalación.
La inversión, sin embargo, queda lejos del plan original: Intel abandonó los proyectos de nuevas fábricas en Magdeburgo (Alemania) y de ensamblaje en Breslavia (Polonia), piezas que debían completar una cadena de valor plenamente europea. Europa gana capacidad de obleas avanzadas, pero no cierra el ciclo de producción de procesadores dentro de la UE.
