Instagram ha anunciado la expansión de pruebas en Estados Unidos que permiten a los creadores subir contenido de larga duración de hasta 90 minutos y cambiar la orientación del video a horizontal. Esta medida busca transformar la plataforma en un servicio de streaming integrado, aprovechando la experiencia de visualización en televisores para conectar con el contenido vertical de las redes sociales. Tessa Lyons, vicepresidenta de producto de Instagram, explicó que la empresa quiere construir el mejor lugar para el entretenimiento social, evitando los errores de IGTV, que fracasó por su limitación a los videos verticales. La compañía también está probando una función llamada 'Series', que permite a los creadores vincular clips cortos directamente con episodios completos, facilitando la recomendación de contenido episódico. Además, Instagram está optimizando la experiencia en TV mediante la función 'Friends', que permite compartir lo que se está viendo con contactos, y planea convertir el smartphone en un control remoto para la televisión. Esta estrategia centraliza la experiencia del usuario, permitiendo descubrir clips virales en el móvil y acceder al contenido completo en la TV, consolidando a Instagram como un destino unificado para el consumo audiovisual.
