Instacart presentó este miércoles Clementine, un asistente de compra de alimentación basado en IA conversacional que convierte una conversación, una lista de la compra o una receta en un carrito listo para pagar. La herramienta, disponible desde ya en Estados Unidos y Canadá, permite a los usuarios preguntar, por ejemplo, por menús semanales económicos para niños, cenas altas en proteínas para dos personas o repetir pedidos habituales. También acepta fotos de listas manuscritas o capturas de listas digitales para transformarlos en un carrito, y ofrece recetas personalizadas o de editoriales de confianza, recomendaciones adaptadas a necesidades dietéticas (sin gluten, vegetarianas, sin frutos secos u orgánicas), promociones activas y alternativas más baratas.
El lanzamiento se enmarca en una carrera entre las plataformas de entrega de comida por convertirse en la herramienta de planificación del hogar, y no solo en un escaparate de productos. Uber Eats y DoorDash han presentado asistentes similares en los últimos meses que también convierten peticiones en lenguaje natural en carritos personalizados, con el objetivo de retener al usuario dentro de la app frente a opciones generalistas como ChatGPT. El consejero delegado de Instacart, Chris Rogers, defendió que la compañía lleva casi 15 años aprendiendo cómo compran y comen las familias y que Clementine pone ese conocimiento a trabajar para resolver la pregunta diaria de millones de hogares: «¿Qué cenamos hoy?».
