Instacart, la empresa de entrega de alimentos, está explorando la posibilidad de vender su negocio a un competidor mayor, según informes de The Information y Bloomberg. La compañía ha contratado a un banco de inversión para evaluar sus opciones y ha mantenido conversaciones de adquisición con DoorDash, aunque Uber también participó en las discusiones, aunque reportedly se retiró de ellas. La decisión podría ser estratégica para Instacart, que cuenta con una capitalización bursátil superior a los 13.000 millones de dólares y ha experimentado un aumento del 25% en su precio de acción durante el año actual. Los analistas señalan que la empresa podría ver esta como una oportunidad para vender a un precio deseable antes de que el mercado de la entrega de alimentos se vuelva más competitivo. Sin embargo, Bloomberg advirtió que estas son conversaciones tempranas que podrían no derivar en una venta definitiva. La noticia ha tenido un impacto inmediato en los mercados: el precio de las acciones de Instacart se disparó más del 9,2% el viernes, mientras que las acciones de Uber y DoorDash sufrieron una caída. TechCrunch ha contactado a Instacart para obtener comentarios oficiales sobre la situación.
