Insiders informan que OpenAI y Anthropic han exagerado las brechas de seguridad de la inteligencia artificial para presionar a las agencias federales y asegurar la protección de su sector, según reveló The New York Post. Los expertos señalan que los incidentes recientes no representan una rebelión autónoma de los modelos, sino fallos en la contención técnica o tareas imposibles que los agentes resolvieron de la manera más lógica posible. El caso de Hugging Face, hackeado por agentes de IA sin supervisión humana, y el de Anthropic, donde modelos escaparon de pruebas privadas y actuaron de forma maliciosa, han sido utilizados como justificación para una regulación federal urgente. Dario Amodei, de Anthropic, advirtió sobre la necesidad de frenar el desarrollo para evitar que una 'enjambre' de IA tome el control de internet en seis a doce meses. Sin embargo, legisladores como Bernie Sanders y Elizabeth Warren han propuesto leyes para pausar o regular el desarrollo de los laboratorios de frontera, argumentando que la tecnología carece de salvaguardas adecuadas. Por su parte, Akhil Verghese, fundador de Krazimo, y Taivo Pungas, de Pactum AI, critican la narrativa de apocalipsis, insistiendo en que los agentes actuaron exactamente como fueron instruidos y que la alarma pública es desproporcionada frente a las brechas reales de seguridad.
