Ingenieros de la unidad de IA de Meta describen el ambiente como un "gulag" y un trabajo "devastador"

Fuentes: Meta's months-old AI unit is a soul-crushing gulag, say the engineers stuck inside it

Una protesta interna sacude la división Applied AI de Meta, creada hace apenas tres meses y compuesta por unos 6.500 ingenieros y product managers. Según un reportaje de Wired, alguien irrumpió en una presentación interna en directo con una airada diatriba contra un alto ejecutivo de IA de la compañía, al que tildó de "pedazo de mierda", mientras un presentador se tapaba la cara.

Los empleados describen un clima de frustración generalizada: muchos fueron reasignados a la fuerza al grupo, sin opción real de negarse, y se autodenominan "draftees" ("reclutados"). Su labor consiste en generar puzles y problemas de programación para entrenar modelos de IA. "Es literalmente el gulag", aseguró un trabajador a Wired; otro añadió que "la mayoría encuentra el trabajo devastador".

La unidad, dirigida por Maher Saba —veterano de 12 años en Meta, procedente de Reality Labs— y supervisada por el CTO Andrew Bosworth, fue diseñada con una estructura de hasta 50 empleados por mánager. En una grabación filtrada, Mark Zuckerberg justificó usar plantilla propia en lugar de contratistas externos porque, según dijo, el empleado medio de Meta es "significativamente más inteligente". Alexandr Wang, nuevo director de IA tras vender Scale AI a Meta por 14.300 millones de dólares, lidera la estrategia global desde Meta Superintelligence Labs.

El malestar trasciende la unidad: más de 1.600 empleados han firmado una petición contra un programa que monitoriza sus clics y pulsaciones para entrenar IA. El CPO Chris Cox calificó el entorno de "brutal" en una llamada interna, y Zuckerberg reconoció en un memo que los cambios recientes han causado "angustia" y errores que la compañía planea corregir.