Un creciente número de ingenieros de software están experimentando lo que se describe como "ansiedad de token", un fenómeno relacionado con la presión para utilizar herramientas de inteligencia artificial (IA) en su trabajo. Según un reciente post en Bluesky, y reflejando preocupaciones compartidas en la industria tecnológica, las empresas están incentivando, e incluso exigiendo, el uso de agentes de codificación basados en IA para aumentar la productividad. Esta presión se produce a pesar de la falta de evidencia concreta de mejoras en la productividad y la preocupación de que el uso excesivo de estas herramientas pueda disminuir la retención de habilidades.
La situación se agrava con la adopción de horarios laborales más extensos, similares al modelo "996" popularizado en China, facilitado por la dependencia de la IA. Algunos ingenieros describen la interacción con estos agentes como una forma de juego, comparándola con máquinas tragamonedas, lo que podría llevar a comportamientos adictivos relacionados con el trabajo. Existe la preocupación de que esta tendencia, impulsada por la búsqueda de productividad y la adopción de tecnologías potencialmente adictivas, esté creando una cultura laboral insostenible y erosionando los estándares éticos en la industria tecnológica. El autor del post sugiere que podría ser necesario buscar alternativas profesionales fuera del sector tecnológico.
