El IndieWeb es un movimiento de personas, no de software: una alternativa a la web corporativa basada en sitios personales independientes. Nació en 2010 cuando Aaron Parecki y Tantek Çelik asistieron al Federated Social Web Summit en Portland, y desde 2011 se reúne cada año en los IndieWebCamp y Homebrew Website Club para mejorar sus páginas personales.
Sus tres pilares sostienen que el contenido debe pertenecer al autor, que los artículos pueden distribuirse a cualquier plataforma y que cada persona controla qué publica y cómo. Frente a los silos —sitios centralizados que restringen cuentas, interacciones y exportación—, el movimiento documenta casos como el cierre de GeoCities en 2009, la pérdida de 50 millones de canciones en MySpace en 2019 y un estudio de Pew Research de 2024 según el cual el 38 % de las páginas web de 2013 ya no eran accesibles una década después.
Once principios guían la comunidad: poseer los datos, publicar datos visibles, construir lo que uno necesita, usar lo que se crea, documentar, abrir el código cuando sea posible, priorizar la experiencia de usuario sobre los protocolos, trabajar con módulos pequeños, diseñar para la larga duración, abrazar la pluralidad y, sobre todo, divertirse.
En la parte técnica, el punto de partida es un dominio propio como identidad principal. Sobre esa base se apoyan estándares ligeros y componibles: microformats2, que añade semántica al HTML mediante clases CSS con prefijos como h-, p-, u-, dt- y e-*; y otros protocolos definidos en spec.indieweb.org que permiten interoperabilidad sin renunciar al control del sitio. El artículo detalla qué piezas adoptó el autor, cuáles descartó y por qué, ofreciendo una guía práctica para quienes quieran sumarse.
