La Corporación Nacional de Pagos de India (NPCI) ha retrasado la implementación prevista para el 15 de octubre de una tarifa del 0,4% sobre transacciones de comerciantes superiores a 2.000 rupias (aproximadamente 21 dólares) en la red de pagos digitales UPI. Esta decisión se toma tras una fuerte oposición por parte de minoristas y operadores de estaciones de servicio, quienes advirtieron que podrían dejar de aceptar pagos digitales si la tarifa entrara en vigor durante la temporada festiva de Diwali. El retraso busca evitar un impacto negativo en el comercio durante el período de mayor volumen de transacciones, que en septiembre alcanzó las 24.070 millones de operaciones por un valor de 29,37 billones de rupias (305.000 millones de dólares). La medida marca un giro significativo respecto a la política de los últimos años, que mantuvo UPI gratuito para los comerciantes para fomentar el uso de pagos digitales frente al efectivo. Aunque la tarifa está limitada a transacciones superiores a 2.000 rupias y tiene un tope máximo de 300 rupias por transacción, la NPCI planea redistribuir los ingresos entre los participantes del ecosistema para cubrir costos de infraestructura y ciberseguridad. El costo anual estimado de operar UPI es de 200.000 millones de rupias, lo que ha llevado a bancos y proveedores de pagos a buscar mecanismos para recuperar estos gastos a medida que el volumen de transacciones crece.
